
IA para decidir con ventaja
El futuro de la mediación no depende de tener más tecnología, sino de dejar de complicar lo que debería ser sencillo.
El corredor no necesita más herramientas, necesita que funcionen mejor. La realidad del día a día sigue estando marcada por fricciones conocidas: demasiadas pantallas, demasiados procesos, demasiadas formas distintas de hacer lo mismo. Una operativa que, en muchos casos, obliga al corredor a dedicar más tiempo a gestionar que a asesorar.
Cuando hablamos del futuro de la mediación, la conversación suele centrarse en la conectividad. Y con razón. El estándar EIAC y su impulso a través de CIMA han supuesto un avance necesario: menos fricción, menos duplicidades y una base común sobre la que construir.
Pero la conectividad, por sí sola, no cambia el modelo, lo ordena. El verdadero cambio empieza ahora.
Cuando los datos dejan de estar dispersos y pasan a estar conectados, dejan de ser un registro y se convierten en una ventaja. Es en ese momento cuando la inteligencia artificial empieza a tener un impacto real.
No hablamos de automatizar tareas, eso ya lo hacíamos. Hablamos de algo distinto: agentes inteligentes que priorizan, sugieren y anticipan. Que acompañan al corredor en la toma de decisiones. Y esto lo cambia todo.
Un corredor que trabaja sobre datos conectados y con sus capacidades ampliadas por la IA no gestiona igual su cartera. Detecta antes una oportunidad, entiende mejor a su cliente y llega con ventaja a cada conversación. No porque tenga más información, sino porque tiene mejor contexto. No es tecnología. Es capacidad profesional ampliada.
Sin conectividad, la IA se queda en algo interesante, limitado. Con ella, se convierte en un aliado: identifica clientes con riesgo de fuga, sugiere coberturas que faltan o anticipa necesidades antes de que el propio cliente las plantee.
La estandarización y la interoperabilidad no son un requisito técnico, sino la base sobre la que se construye todo lo demás.
Al final, el futuro de la mediación no va de herramientas, ni siquiera de inteligencia artificial. Va de algo más sencillo: de crear un entorno en el que el corredor pueda pensar mejor y centrarse en lo que realmente aporta valor: su criterio profesional, el asesoramiento y la relación con el cliente.
En Divina Seguros lo vemos así: reducir la fricción y aportar contexto es nuestra responsabilidad. Porque solo así el mediador puede centrarse en lo importante: asesorar mejor y decidir con ventaja.
Artículo de Francisco Frechina, director de Informática y Telecomunicaciones de Divina Seguros.
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